estatua

Mis pensamientos llenos de mármol. Fuertes estornudos que me hacen tambalear. Cocaína blanca como copos de nieve. Nieve como sal. Sal salada como sudor de fiebre. Mi conciencia que se mira a sí misma, se dobla como mirándose al espejo. Mi conciencia sin espacios, de granito; hecha para durar, para no cambiar, para permanecer bajo la arena fina del desierto; o bajo mis sábanas. África salvaje, subsahariana y mesetas volcánicas; yo parado en la frontera con Egipto. Una pieza arqueológica, un pibe de villa Maipú, una vida petrificada que se oculta; evitando a los otros, evitando ser expuesto. La mirada del otro me objetiva y me quedo sin palabras. Sin aliento. Me deshidrato. Me momifico. Una colección de huesos tras una vitrina, un zapato de cuero en una zapatería, un pantalón de la nueva colección de invierno en un centro comercial. No quiero ser la próxima visita turística, la próxima foto digital, la próxima descripción etnográfica, la próxima charla en la memoria de aquellos que sólo recopilan datos.

las canciones de los pájaros

como notas pentatónicas

rimas japonesas

por un prisma de metal;

se destruyen en segundos

sobre pastos de cristal

aire

aire

aire

aire

aire

entre los espacios que agitan la vida

dando pasos, bajando.

sin pensar hacia dónde

las cosas pasan

las cosas quedan, pero se van

bajando

aire

entre mis pasos

vivir en el campo

– la puta vida es más díficil de lo pensaba – le dije.

– sí – respondió ella.

Todas sus palabras me hundían.

Leonardo miraba el pasto y se reía. Él sabía que en definitiva nada era tan grave. Ni la muerte es tan grave. Al final todos morimos; y listo. Lo que yo no podía soportar es ser, ¿por qué ser? les dije enojado; todos se cagaron de risa (de mí). Ella se cagó de risa, también. Suspiré aliviado, sabiendo que las cosas pueden, aún, florecer. Sabiendo que ella, aún, podía disfrutar de la boludez ajena; ¿existe algo más lindo que reírse de un pelotudo? No, reírse de los pelotudos es algo hermoso.

Yo me río de mismo (normalmente después de lloriquear y sentir que la vida me aplasta); soy un nene aburrido de la vida. En definitiva, tengo todo y nada me falta. Pero tener todo, es al mismo tiempo, no tener nada; esa es la gran catástrofe.

Juan, estaba serio, leía toda la situación y trataba de no escuchar. Seguía trabajando. Él es de esas personas que jamás sintieron de forma desesperante lo absurdo de la existencia, el vacío, la pesadez de lo cotidiano, la angustia de vida misma. Juan es de esas personas que uno mataría a palazos. De esas personas que merecen ser atadas a un poste y que alguien, el más depresivo y angustiado de los todos seres humanos le haga caca en la cara.

¿Por qué Juan es estable? ¿Por qué él tiene paz interior? Él y la estúpida de su novia, Lorena. Lorena es una tarada, además tiene un nombre de mierda. Lorena es feliz simplemente por estar cerca de Juan. Las parejas así merecen ser atadas a un poste, y luego, días después, descuartizadas.

¡Leandro!

Leandro, venía a lo lejos, caminando (Leandro es el primo de Leonardo, siempre que exista un Leonardo, existirá un pariente cercano a él llamado Leandro, pasa siempre). Leandro traía buenas noticias, o malas, no lo sabíamos, venía a los lejos caminando.

Estabamos todos en el monte. Respirando aire puro, intentando hacer algo para pasar el tiempo. Para no aburrirnos, intentando creer en algo que nos haga vivir. Tener alguna razón para ser y estar. Yo, por ejemplo, cada día afianzaba más mi posición anti-capitalista. Luchar para que el poderoso deje de tener cada vez más poder. Hablaba de esto y todos se cagaban de risa. Yo también me reía.

Ella se estaba diviertiendo, ella disfrutaba escuchar historias, historias pelotudas.

El objetivo de Juan era  hacer una casa de barro, tener una huerta y un gallinero. Queríamos salir del sistema. Vivir de manera autosuficiente. Lejos de la locura de la ciudad. Lejos de la constante estafa y opresión del puto sistema corrupto. Vivir en contacto con la naturaleza, disfrutando del tiempo, contemplando el universo.

– ¿de tierra? dejá de joder, puta madre – dijo Leonardo mirando el pasto.  Todos lo miramos. Se escondía bajo su bufanda. Leonardo se acababa de dar cuenta de nuestras intenciones, dejar la ciudad y vivir ahí, en el campo. En la tierra misma.

Lorena, se sintió herida por aquellas palabras, miró a Juan. Juan miró el horizonte. Todos callamos. Nadie sabía cómo garcha hacer una casa de barro. Estabamos en la loma del orto y nos estabamos recagando de frío.

Alguien zapateó, era Leandro. Traía buenas noticias. Lo abrazamos. Todos reímos. Lorena lloró. Estabamos contentos, tristes, no lo sabíamos. Ya era de noche; habíamos sobrevivido.

 

Libra, 23 de septiembre al 22 de octubre

Nacidos entre: 23 de Septiembre al 22 de Octubre
Simboliza: La justicia, la equidad, el equilibrio, el principio complementario, los acuerdos, las relaciones, la belleza, la cultura artística, la armonía, el refinamiento, el otoño, la diplomacia y los contratos.
Elemento: Aire
Estación: Otoño
Carácter: Amables

Eso (y algo más) suelen decir nuestros amigos los astrólogos.

Lo que los astrólogos NO suelen decir, tal vez por desconocimiento o simplemente por pereza, es:

Primero y principal, las personas de libra aman las pipas.

Sí, las pipas. Normalmente no fuman.

¿Por qué aman las pipas? La gente de libra ama las pipas porque aman forma de las pipas (así de simple). Y porque, además, ellos son esencialmente coleccionistas natos; las pipas son ÉL objeto a coleccionar, pero también pueden coleccionar:

*libros, robots de los años 50, suculentas, dibujos, libretas, postales, muñequitos o imanes. Normalmente coleccionan todo aquello que les llama la atención.

Según unos últimos trabajos científicos de una universidad de Norteamérica, los coleccionista son personas que viven físicamente en una época determinada pero mentalmente en otra época histórica anterior (es por esta razón que la mayoría de historiadores y coleccionistas son de libra, y viceversa).

¿Te habías dado cuenta?

Un libra, hoy, va a elegir vivir, por ejemplo, en un ph / conventillo, con pisos de cemento alisado, con un piano en una esquina, con una chimenea y muebles del siglo pasado. Y seguramente decida trabajar en barrio porteño de casas antiguas y calles de adoquines, ¿por qué? Los de libra odian Puerto Madero y Palermo Soho, para ellos eso no existe.

¿Por qué?

Porque sí.

Los nacidos en libra están mentalmente en otra época; esa es mi teoría. Tienen una desviación de unos 80/90 años.

Si conocés a alguien de libra, él o ella, actualmente, está viviendo (si las cuentas no me fallan) en 1920-1930.

Por eso, los de libra aman las escopetas, los borcegos, la herramientas antiguas, los cuchillos y los palos de amasar. Los de libra rara vez miran la televisión, pero sí es posible que en sus casas tengan una radio antigua. Los de libra odian la tecnología, les parece una perdida de tiempo; se comunican mejor por carta, de forma subterránea, usando metáforas y amando la poesía como razón de ser.

¿Sos de libra y te sentís indentificado? No te alteres. Ahora mismo estás en 1924 (…la puta, no sé una mierda de historia como para decir algo interesante). Cosas importantes están pasando ahora mismo en 1924. No vendas ninguna de tus acciones, después de 1930 serás millonaria.

Considero que hay que investigar más estos temas.

Quiero difundir mis conocimientos.

Ayudame, comprá mi último libro titulado, <Feliz No Cumpleaños, otra forma de decir Feliz Cumpleaños>.

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hoy

Invisible de tan simple
en cada porción de realidad
extensa radiación
indignante confesión.

delirio de un borracho, lamentamente yo
tentáculos acuosos
en mis charcos de verdad.

tus silencios me conmueven
ya no debo yo espiar
ahogan mi garganta
o no puedo caminar.

lagartijas en mis dedos, rápidas al atacar.
mis cejas que se achican, ¿intento yo trobar?

jajajajá.
jajajajá.

las palabras no me sanan,
no me puedo engañar
me duelen mil cien quejas
ya no debo más pensar.

dormir en la caída
estancándose mi piel.
pálida normalidad
mi psicosis vegetal

Es la culpa en mi laringe
imposible de sedar
y por siempre en mis pulmones
pedacitos de alquitrán.

vos vos vos
él, yo. ¿Quién?
¡quién sea!
será

y me aspiro los renglones
como rayas de papel
desde la última canción
hasta la punta de mundo final.

mientras
arena mojada en mi riñón
flechas de agua raz.
días que no puedo mirar
y noches para desarmar.

Es triste,
lo voy a explicar
ahora me visto de negro
me hago el Johnny Cash,
el punky, el rockstar.
para tapar mis gestos feos
de nene triste de cristal
chiquito
arrugado
rodando
huyendo
de algo. de lo que sea. Será.
¡Será!

juntaré todo de a poco
y el rompecabezas
terminar.

¿Pero hasta cuándo
podré seguir
con este patrón pentagonal?
de ángulos afilados
es mi estafa cerebral

¿Por qué?
¿Por qué será?

Será.

¡Ya está!
Abro la ventana. Respiro.
y me pierdo en el éter
al saltar, al volar
al estrellar.

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Ella cruza la calle temblando. Ella se ríe. Ella llora. Sus ojos dan vueltas, su mirada blanca y fría. Ella en la vereda. Ella camina. Ella gira. Ella abre los brazos, gira, roza el aire. Ella ríe, sutil. Su bebe acostado en la vereda llora sin consuelo. Ella camina mareada. Ella sube al auto. Ella se va. Ella mira por la ventanilla. Ella mira el cielo. Su bebe llora en la vereda. Ella en el auto. Ella se va. Ella no entiende. Ella no sabe. Ella no recuerda. Ella calla. Ella no imagina. Ella cae, sube. Ella olvida. Ella, abandonada en la vereda. Ella una niña chiquitita, llorando sin saberlo. Creciendo sin saberlo. Perdida sin saberlo. Ella en la vereda, abriendo los abrazos, moviendo los dedos como flores, mareada sin marearse, intentando amar todo el aire.

Bocas de tormenta

Poeta de alcantarilla. Alcantarilla poética. El agua se escurre por el desagüe. Si no hay basura, el agua drena. Si hay basura, el agua se estanca y las calles se inundan. El agua cae, la basura cae, las calles se inundan. Las palabras caen, las frases caen, las bocas se inundan. Las alcantarillas forman una red, el alcantarillado. Nosotros formamos una red, el alcantarillado. Si no hay basura, el agua fluye y se va. Si hay basura, nos inundamos. Lluvia. Palabras. Tormentas. Basura. Tu mente como una alcantarilla. Poetas como alcantarillas. Inundaciones como nosotros. Tu cabeza, llena de basura. El agua no drena. Tus cañerías están tapadas. Tormentas en tu boca.

Precauciones con el gas en el hogar

–No soy un cuerpo, no soy yo, no soy un alma, no soy una conciencia; soy fuego en una vela. Todos somos fuego. Prendo la hornalla para calentar agua y aparecés vos. Enciendo un cigarrillo y aparece mi abuelo que murió hace 8 años. Llueve en Buenos Aires y mueren algunos. Cae un rayo; es mi tío. Nos vamos extinguiendo cuando ya no hay oxígeno y nos reencarnamos cuando algo hace chispa.

Cuando se incendió la casa de la vieja chota me echaron la culpa. Nuestra relación no era buena, ¡le tiró Raid a mi gato! Quiero desmentir eso que andan diciendo los pelotudos de la esquina; no soy un loco de mierda– todo eso dijo el loco de mierda antes de ser arrestado.

El hijo de puta más poético que conocí era pirómano. Desde que lo encerraron, tomé conciencia y ahora siempre cierro la llave de gas antes de irme a dormir.

Buenos Aires es un helado de vainilla

Buenos Aires es un helado de vainilla sobre un cucurucho. Algunos nos derretimos y caemos en forma de gotas sobre el piso. Viene el flaco que limpia y pasa el trapo -disculpe, se le está chorreando el helado, se está ensuciando todo el piso -¡qué querés que haga con este calor! dejame comer el helado tranquilo.

Buenos Aires sigue derritiéndose. Algunos caemos como gotas sobre el piso de una heladería de barrio y terminamos en un trapo sucio. Otros caen atrapados en los lengüetazos de un chabón cualquiera. Buenos Aires tiene gusto a vainilla, es un helado y se derrite.

No sé nadar

No sé quién soy, ni de dónde vengo, menos aún sé a dónde voy, desconozco a mis amigos, no comprendo; sé que estoy acá, con un vaso de cerveza, el mundo me la vueltas y quiero vomitar, todo lo demás es tan imaginario y tan cambiante, el tiempo me abruma, recordar me lastima, todo se mueve tan rápido, nada queda, todo pasa veloz sin tenerme en consideración. Yo soy un hombre lento, no puede seguir a la vida que siempre se escapa. Llego y me tengo que ir. Me voy y tengo que llegar. Y nunca sé. No sé nada, no sé nadar y me lleva la corriente.

ángeles

Desplumé a un ángel. Yo sólo sabía de moscas, mosquitos y avispas.

simple hombre

Le corté las alas a un ángel. No fue por maldad; soy uno de tantos simples hombres que se arrastran. Hace poco que lo descubrí.

Sus alas volverán a crecer, es cuestión de tiempo. Yo, de momento, debo intentar caminar, después intentaré volar. Porque arrastrarme era lo único que yo sabía hacer, hasta que la vi, aquella primera vez, volándome.

Ella debe recuperar sus plumas. Yo debo aprender a atarme los cordones.

30 años después

Hoy, casi 30 años después de mi nacimiento, me doy cuenta que nací para ser un simple vago. Me metieron tantas idioteces en la cabeza, tanta basura por estudiar y saber, tanto por hacer, tanto movimiento, tantas necesidades, tantos falsos sueños y american dreams podridos.

Yo soy un vago, el trabajo nunca me dignificó. Nunca me hizo sentir mejor. Solamente me hizo sentir bien cuando yo no podía aceptar mi esencia íntima, la de ser una simple pelusa flotando por el aire.

La vagancia me dignifica. El estar en posición horizontal y poder morir en cualquier momento sin apenas lamentarme, sin apenas sufrir. Como un perro de la calle acostado en la vereda, girando alrededor del sol pensando en nada.

Prefiero morirme de hambre que volver algún día, nuevamente, a atender el llamado estúpido y perverso de algún cliente. La gente odia la vida.

Agarro el viejo revolver de mi abuelo guardado en último cajón del armario. Me disparo con alegría en la cara.

Ya no necesito un cuerpo, ya no necesito ser. Hasta la próxima vida, este nivel lo superé.

Aníbal Pachano se enoja con el jurado de <Bailando por un Sueño>. Cambio de canal. La tele me pregunta, ¿por qué una medusa de agua profunda sale a la superficie por las noches? No tengo idea. Son las 23:00, la tele sigue prendida. Estoy en la cama muerto o frente a una computadora, borracho, tratando de escribir. Me llama la atención, Bukowski y Aníbal Pachano, ambos dos, están en Wikipedia. Yo no sé dónde estoy, pero sí sé dónde no estoy, y eso está bueno, ya no me busco en lugares dónde nunca voy a aparecer. Buenas noches. Me saludo y me duermo.

En la tv el asesinato terrorista de un tipo blanco que parece yanqui, los teletubbies bailando, el cuerpo hallado de una mujer asesinada y arrojada al río, los deportes, y las publicidades de desodorantes y jabón en polvo. Hablo por whatsapp con amigos que ya no veo. No sé nada importante de sus vidas. La realidad hace zapping. Tengo conocidos, ahora famosos, que están en wikipedia.

¿Qué parte de mi yo debo rechazar para soportar mi rutina?

Imagen

Sábado. FRASES De 9:13 a 9:52

Tres millones de habitantes, doscientos dos km2, doce mil doscientos cincuenta manzanas y no sé cuántos edificios. En uno de esos edificios, sentado en una silla giratoria ocho horas al día, cinco días a la semana, moviéndose en un radio de tres metros cuadrado alrededor de un cubiculo en una oficina, está Garibaldi.

Garibaldi mira la computadora, teclea y a veces decide romper su hábitat natural y cruza toda la oficina en busca de la maquina expendedora de café. Qué estará pensando Garibaldi en este mismo instante. Lo miro haciéndome el que no lo miro.

En la mente de Garibaldi hay tanto que no hay nada. Es como esta ciudad, llena de carteles, de colectivos, de basura pero completamente vacía, solitaria, inhumana, desamparada en el espacio-tiempo-cosmos.

Garibaldi no me cae bien. Odio a Garibaldi desde el primer día en que llegó a esta empresa. Lo odio a él, a su bigote, a su corbata y a todo lo que gira en torno a Garibaldi.

Hace seis años que yo trabajo acá. Los días me pasan lentos, Garibaldi me distrae y no me deja ser feliz. Cuando me miro en el espejo antes de afeitarme lo veo a él. Lo veo en todos lados. Todos somos Garibaldi o Garibaldi es todo.

Yo no quiero ser Garibaldi.

 

***

Es de noche. La luz se había cortado. Fue entonces cuando descubrí la importancia de la electricidad porque estaba aburrido sin televisión ni Internet. Pensé en mi futuro, en mi pasado y en mi presente, pero más que nada en mi futuro. Un futuro lleno de incertidumbre y de opciones ( y de no opciones), ¿cuánto dura el presente? ocho minutos, tal vez nueve. El presente no vale la pena.

***

Lucho contra los monstruos. Tengo una espada, granadas y muchas estrella ninjas de papel origami.

***

La ahorqué con un lápiz sin punta.

***

Los verboides están fosilizados. Vivieron en lo que es hoy la Patagonia hace millones de años.

***

Te amo. Con todas mis uñas.
Mentira.

***

Los sentimientos también se degradan

***

9:52, fin

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Domingo. Frases de 23:18 a 23:20

Domingo 23:18

***

Galileo Galilei, inventó el telescopio, descubrió las fases de Venus y ahora trabaja en Telecom.

***

23:20. El tiempo me apura.

***

23:20, fin.

Domingo. Frases de 20:25 a 20:35

Domingo 20:25.

***

Lloró escalones y escaleras. Y de tanto llorar, lloró una escalera altísima que no iba a ningún lado. Subío cientos de escalones, una vez solo en el medio del cielo, saltó al vacío. En el vacío se vació. Y flotó despacio.

***

Soy muchos. No conozco a ninguno de ellos. Tampoco sé quién soy.

***

A veces necesito dejar de ser un ser humano y convertirme en dinosaurio con alas. Me gusta volar por encima de la selva, cazar y hacer todas esas cosas que hacen los dinosaurios con alas. Sin embargo, cuando dejo de ser un dinosaurio con alas me doy cuenta que soy un tipo más sentado frente a la computadora. Me gusta volar cuando no llueve; ahora mismo está lloviendo.

***

Estoy aburrido de mi vida, de mis posibles vidas, de mis imposibilidades, de mis aburrimientos.

***

No me gusta la felicidad, hace que los días pasen rápido y livianos; ilegítimos. Me gusta el tormento de los días eternos que caen pesados; que me hacen rechazar cada segundo vivido y cada segundo gastado. La felicidad es insustancial; alucinógena. Lo auténtico siempre logra rebasarnos, inundarnos. Ayer amé la vida y después se me pasó.

***

No encuentro palabra alguna en el diccionario que me permita hablar sobre mi propio dios. Primero, no es un dios entendido a la manera que normalmente se entiende un dios. Mi dios, no es un dios, es un ser sobrenatural que vive en las cerraduras de las puertas de los baños.

***

El mundo perdió algo que tenía. Ya no hay magia ni irrealidades ni posibilidades. Los espacios de libertad son los espacios designados.  Hoy los chamanes estudian podología.

***

Los domingos a las 20:33 huelen a zanahoria.

***

20:35, fin.

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